FrasesCitas

La vida es tan corta que

Vicente Llorente

REVISTA DE LETRAS

2/07/2010

Rafael Banegas

  

“Afuera canta un mirlo”, de Roger Wolfe

  

Casi veinticinco años después de publicar por primera vez (Diecisiete poemas, 1986), y tras haber escrito ya algún que otro libro de referencia para la poesía española de finales de siglo (por ejemplo, Hablando de pintura con un ciego, 1993), Roger Wolfe, poeta inglés nacido en 1962  y que reside en España desde su infancia, lanza una novedad al mercado, Afuera canta un mirlo, que publica Huacanamo, en una edición más que cuidada, con una portada sobria pero bella y un interior trabajado (estos son los detalles que nos gustan a los bibliófilos, y que no sé adónde irán a parar con la irrupción del eBook…). Pero vayamos a la estética de Wolfe. El elemento central de su poesía es la realidad, y sobre ella se apoyan sus poemas, que unas veces nos muestran la influencia de lo real-cotidiano en el yo poético, y otras, se convierten en testimonio aséptico o en crítica descarnada para dejar constancia de algún suceso o reflexión; todo esto bañado de un poso filosófico que podríamos calificar de nihilista (con todos los peros que deseen). No falta tampoco la metaliteratura, y en mi opinión, los mejores poemas del libro son los que la tienen como tema. Brillan con luz propia los poemas El eccema y Parábola del talento.

Aún así, da la sensación de que algunos versos hacen equilibrio en una delgada cuerda y se debaten entre la mera repetición y la genialidad: muchos son los que caen de este último lado y se presta a ello la brevedad de las composiciones, lo que conjuga asimismo con la intención del autor: asombrar con una corta pincelada. Como breve apunte, creo innecesaria la inclusión, en el índice de poemas, de la fecha y el lugar en que fueron escritos; sí que hay alguna composición que mantiene una relación de dependencia directa o indirecta con ese paratexto, pero en la gran mayoría no pasa de ser algo superfluo.

En conclusión, pienso que a los lectores menos afines a Wolfe les parecerá un libro más, donde el poeta vuelve a sus temas y obsesiones; para sus seguidores más fieles, nuevos versos para seguir rindiéndole culto. Roger Wolfe entra en su madurez creativa y nos regala (y seguirá regalando, estoy seguro) libros de buena factura como el que nos acaba de llegar a las manos.

 

Rafael Banegas Cordero
http://arsspoetica-rafa.blogspot.com

 

30/06/2010

Arte y Letras. Diario Información Alicante

JOAQUÍN JUAN PENALVA


Gracia, inédito  y conocido

Una generosa muestra del trabajo lírico de Antonio Gracia, tanto el desconocido como el ya publicado


Hace aproximadamente un año, Antonio Gracia (Bigastro, 1946) publicó Fragmentos de inmensidad (2009), una antología que reunía lo mejor de su segunda etapa (1998-2004) y que, en cierto modo, complementaba a un florilegio anterior, Fragmentos de identidad (1993), en el que se recopilaba su producción lírica entre 1968 y 1983. Ahora bien, no parece que estas dos etapas puedan englobar toda su obra, ya que Antonio Gracia ha seguido escribiendo -y publicando- desde 2004, y no sólo eso, sino que en los últimos meses han salido de las prensas hasta tres nuevos volúmenes de poesía: Siete poemas y dos poemáticas, Hijos de Homero y La condición mortal. Los dos últimos han visto la luz gracias a sendos galardones literarios -el Premio Internacional de Poesía "José Verón Gormaz" y el Premio "Vicente Martín", respectivamente-, pero el primero, Siete poemas y dos poemáticas, supone un nuevo ejercicio de revisión, quintaesencia y recopilación que ha visto la luz en la colección Alambique de la editorial Huacanamo, dedicada exclusivamente a poesías completas y a antologías.
Gracia es un poeta capaz de reescribirse, reinventarse, reordenarse y, como a él mismo le gusta decir, "escribivirse" continuamente, y eso es algo que ha demostrado de nuevo en Siete poemas y dos poemáticas, tal como señala Ángel L. Prieto de Paula en el prólogo: "hay un propósito de construir una 'humana comedia' con sus correspondientes infierno, purgatorio y paraíso, a los que darían una unidad teórica las dos 'poemáticas' (que no por ello dejan de ser poemas en toda su plenitud): cuatro apartados, pues, en el conjunto". En efecto, este nuevo volumen tiene una estructura bastante trabada, y en ella se insertan nueve largos poemas que giran en torno a las grandes preocupaciones artísticas y existenciales.
Una cita inicial en latín -"Hic locus est ubi mors gaudet succurrere vitae"" "Éste es el lugar donde la muerte se alegra de ayudar a la vida", leyenda inscrita en las Sala de Anatomía de algunas universidades- abre la puerta de la primera parte, Infierno, que acoge los poemas Efímero infinito, Informe pericial, Cómo el arte mitiga la existencia y Animal quaerens. Hay en esta parte un recorrido por toda la cultura occidental, desde la antigua Grecia hasta el siglo XX europeo, y el poeta encuentra su refugio en el arte, uno de los motivos más recurrentes en la obra de Gracia: "Solo en la inmensidad del universo, / bajo el párpado azul del alto cielo, / el corazón tan sólo halla consuelo / en el cuadro, la música y el verso".
Y no sólo eso, sino que, desde el momento en que la vida no basta, la escritura puede ayudar a completarla: "Por eso yo predico / que escribir es la prueba de que vivir no basta / y que la pluma inventa otra existencia / en la que somos todo cuanto quisimos ser".
La segunda parte, Un purgatorio, reproduce íntegramente el libro Reconstrucción de un diario (2001), en el que, según afirma Prieto de Paula, "el personaje central tiene las trazas de un viejo caballero de tiempos pasados, que ha perdido a la amada, habita castillos, examina ruinas, recorre pasadizos, asciende escalinatas, otea promontorios, garabatea manuscritos".
En la tercera parte es donde encontramos las Dos poemáticas del título, Arte poética y Premisas para un himno -"Son los hijos de Homero, de Sócrates y Arión / los que han dado consuelo al hombre urdiendo / sortilegios y fábulas, secretos silogismos / que apaciguan la vida mientras llega la muerte"-. Y, por último, en la cuarta parte, Un paraíso, confluyen los versos de Recuerdo y profecía y de La urdimbre luminosa, un largo poema en dieciocho fragmentos que ya había sido editado como libro exento en 2007.
Siete poemas y dos poemáticas presenta, en definitiva, una generosa muestra de la obra lírica de Antonio Gracia, en la que conviven poemas inéditos con otros previamente publicados, si bien reordenados ahora de tal manera que ofrecen al lector una nueva lectura de su poesía.
Sin duda, ésta es una buena ocasión para encontrarse -o reencontrarse- con los versos de Gracia y para aceptar la invitación que él mismo lanza desde Premisas para un himno: ´"Mirad cómo el poema exorciza el dolor / de la furtiva rosa. / Comprended que cantar es el camino".

   

LA MAÑANA, Lleida

29/04/2010

L.M.

 

Publican una antología poética bilingüe del valenciano Lluís Alpera

 

El poeta valenciano Lluís Alpera, que ayer acudió al seminario de métrica y elocución del Aula M. Torres de Lleida, ha publicado Los mapas de Odiseo, una antología poética que abarca toda su producción desde 1963 hasta el año 2010.

Firmada por el poeta y catedrático Ángel Prieto, de la Universitat d´Alacant, el libro plantea un recorrido por la poesía del autor valenciano a través de un libro destinado al publico español y con la edición de las poesías de Lluís Alpera en edición bilingüe en catalán y castellano.

El prologuista de la antología define la poesía de Lluís Alpera como una obra que se inscribe en el realismo social. Ángel Prieto también califica la poesía del autor valenciano como una obra con “conexión con la poesía cívica de Espriu”. Durante su trayectoria poética, como refleja la antología, recorre las diferentes etapas poéticas del autor, desde el ámbito del erotismo y de la poesía más simbólica hasta el hedonismo. Lluís Alpera también ha ganado premios como el A. March y el Premio de la Crítica de los Escritores Valencianos.            

   

EL CLUB DEL DIARIO INFORMACIÓN Y LA EDITORIAL HUACANAMO

TIENEN EL GUSTO DE INVITARLE A LA PRESENTACIÓN DE LOS LIBROS

HIJOS DE HOMERO

Y

SIETE POEMAS Y DOS POEMÁTICAS

de

ANTONIO GRACIA

INTERVIENEN: ÁNGEL LUIS PRIETO DE PAULA, JOAQUÍN JUAN PENALVA Y ANTONIO GRACIA. 

INFORMACIÓN OBSEQUIARÁ A LOS ASISTENTES CON UN EJEMPLAR DEL AUTOR

Lugar: Club INFORMACIÓN. Avda Doctor Rico, 17. Alicante.

Fecha: Día 5 de mayo de 2010, a las 20 horas.

   

Gregory Corso, un coloso en llamas

Tal día como hoy, de 1930, nació el gran poeta de la Beat Generation. Acaba de editarse «Gasolina» (Ed. Huacanamo), uno de sus títulos imprescindibles, con magnífica traducción de Roger Wolfe

  

  

26/03/2010

MANUEL DE LA FUENTE

ABC

 

Poeta entre rejas, poeta en las trenas del Estado de Nueva York, carne trémula en las penitenciarías y en los reformatorios, tal día como un 26 de marzo de 1930, Gregory Corso, el más grande poeta de América para Allen Ginsberg, un Whitman pasado por las alcantarillas y los vertederos del sueño americano, habría cumplido 80 años, aunque se fue de este valle de lágrimas hace ahora nueve, el 17 de enero de 2001.

Ginsberg vio a los mejores cerebros de su generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos, desnudos, arrastrándose de madrugada por las calles de los negros en busca de un colérico picotazo. Pero Corso no los vio, sencillamente era uno de ellos. Le gustaban las hierbas (sobre todo las malas), se metió entre pecho y espalda unas cuantas visiones, recorrió todos los caminos del Dharma, litros de mescal corrían por sus venas, y miligramos y miligramos de peyote galopaban por sus entrañas.

Se dio de bruces varias veces con Dios en sus miles de formas y creó libros y poemas que le pusieron la carne de gallina a las estrellas. No fue su vida fácil, abandonado por su madre, criado en casas de acogida, señalado por el dedo acusador de los estrechos de mente y de alma. Pero en San Francisco le crecieron flores en el pelo y en City Lights, la librería de Lawrence Ferlinghetti, parió “El feliz cumpleaños de la muerte” y le cantó, a pleno pulmón, a la bomba atómica: “La catapulta Da Vinci / el tomahawk de Cochise / Ah la triste y desesperada pistola de Verlaine / Pushkin Dillinger Bogart / ¿Y acaso no tenía San Miguel una ardiente espada / San Jorge una lanza / David una honda? / Bomba eres tan cruel como el hombre te hace / y no más cruel que el cáncer/ Todos los hombres te odian / Preferirían morir en un accidente de coche un rayo asfixia….”.


Supo qué era el sexo de los ángeles e hizo maravillas con él, las trompetas del Juicio Final sopladas por Miles Davis sonaban en su cerebro y prendió con “Gasolina”, un libro desgarrador y desgarrado, los silos de lo políticamente correcto. Oh, Corso, ya te cantó Jack Kerouac: “Gregory es un chico duro del Lower East Side de Nueva York, que se irguió como un ángel sobre los tejados para cantar canciones italianas tan dulces como las de Caruso o Frank Sinatra, pero con palabras…”. Y él, Gregory, el niño que creció a solas con su propia sombra abrió los brazos, se desabotonó la camisa de leñador y le ofreció el corazón, en carne viva a la poesía: “Ella llega, os digo, inmensa, en sus harapos empapados de gasolina, tachonada de pedazos de alambre y viejos clavos torcidos, arribista oscura, desde un oscuro río interior”.

 

   

Página 1 de 12


© Huacanamo SL  —  C/ de Vinyals, 47. 3º 1ª  —  08041 Barcelona  —  info@huacanamo.com